El proceso de plantar olivos es una experiencia rica y llena de tradición, pero a menudo malentendida. Para cultivar estos árboles milenarios, se requiere un conocimiento específico, que va más allá de simplemente enterrar un hueso de aceituna.
La confusión común: plantar un hueso de aceituna
Pocas personas saben que al sembrar un hueso de aceituna, no se obtendrá un auténtico olivo, sino un acebuche, la varietal silvestre. Este árbol, resistente pero poco productivo, es el ancestro del olivo que conocemos hoy. Según expertos como Rafael Fontán, «la semilla vuelve al origen»; plantar un hueso es un viaje hacia un árbol que no dará la cosecha esperada.
La técnica esencial: los esquejes
Para cultivar un olivo productivo, la clave radica en los esquejes de un árbol existente. Este método asegura que las nuevas plantas hereden características importantes, como la producción y el sabor. De esta manera, se preserva la genética y se evita la imprevisibilidad que trae el cultivo de semillas.
Los expertos coinciden en que la mejor forma de proceder es a través de esquejes semileñosos e injertos. Esta técnica, perfeccionada desde la antigüedad, garantiza un árbol más fuerte y productivo.
Factores fundamentales para un cultivo exitoso
El cultivo de olivos no solo depende de la técnica de plantación, sino también de factores externos como el suelo y el clima. Es importante contar con un terreno poroso; los suelos arcillosos o encharcados son muy desfavorables. Además, la ubicación debe permitir suficiente riego y sol, elementos esenciales para el crecimiento del árbol.
- 🌞 Sol: Los olivos prosperan mejor con luz directa.
- 💧 Riego: Es fundamental mantener un suministro de agua adecuado, especialmente durante los meses de calor.
- 🌱 Espaciado: Plantar cada olivo a una distancia de al menos 9 metros ayuda a su crecimiento.
Preparando el terreno
Antes de plantar, el terreno debe ser acondicionado. Esto incluye:
- 🧹 Limpiar raíces y malezas.
- 🔍 Realizar un análisis del suelo para determinar su composición.
- 🚜 Arar y nivelar adecuadamente el terreno.
Es recomendable realizar una siembra de cereales o legumbres en el terreno un año antes para eliminar raíces residuales y restaurar la fertilidad del suelo.
Mantenimiento y cuidados esenciales
Una vez plantados los olivos, el mantenimiento es vital. Aquí van algunos consejos:
- ✂️ Poda: Realizar podas regulares ayuda a estabilizar la producción de frutos y a mantener la salud del árbol.
- 🌧️ Riego adecuado: Ajustar el riego según las condiciones climáticas y el tipo de suelo es esencial.
- 🦠 Control de plagas: Vigilancia constante de enfermedades que puedan afectar al olivo, sobre todo en las etapas iniciales de crecimiento.
En resumen, plantar olivos es un arte que requiere conocimiento y dedicación. La técnica de los esquejes, una correcta preparación del terreno y un cuidadoso mantenimiento son elementos clave para asegurar que estos árboles sigan brindando sus frutos durante generaciones.




